Las 24 horas del día sirviendo a la comunidad

Reflexiones en torno al COVID 19 y la Enfermedad Cardiovascular

Opinión Dr. Emanuel Luchessi, Cardiólogo Intervencionista

La pandemia que azota al mundo desde fines de 2019, se originó en la región de Wuhan en China y se extendió rápidamente por todo el planeta. Se estima que la tasa de contagio en 10 veces mayor que el virus de la Influenza. La tasa de mortalidad es variable, puede ser baja en ausencia de factores de riesgo, pero se incrementa de forma significativa con su presencia, siendo la edad, la enfermedad cardiovascular, la diabetes miellitus, la EPOC, la HTA y el cáncer los más importantes. Aún durante la pandemia, la enfermedad cardiovascular continúa siendo la principal causa de muerte en la mayoría de los países del mundo siendo responsable de 1 de cada 3 fallecimientos, los cuales el 80% ocurren de manera temprana en personas menores de 70 años. La enfermedad cardiovascular se asocia a mayor morbi-mortalidad en el contexto de una infección por COVID-19.

Es indudable que el nuevo coronavirus debe preocuparnos y ocuparnos. Su tasa de contagio es 10 veces al mayor que la del virus de la Influenza.

Un dato a resaltar es la tasa de infección en personal de la salud que asciende a 13% en España y cerca del 15% en nuestro país, sin encontrarnos aún en el pico de la enfermedad. Estos datos ponen en relieve un inadecuado uso y disponibilidad de elementos de protección personal que son costosos y muy difíciles de conseguir en esta época, pudiendo generar un gran problema para el personal sanitario y la comunidad entera.

Ante esta situación, y aún durante la pandemia, la enfermedad cardiovascular continúa siendo la principal causa de muerte en la mayoría de los países del mundo siendo responsable de 1 de cada 3 muertes, de las cuales el 80% ocurren de manera temprana en personas menores de 70 años.

La enfermedad cardiovascular se asocia a mayor morbi-mortalidad en el contexto de una infección por COVID-19 a la vez que este sistema se ve afectado por la enfermedad pudiendo generar miocarditis, empeoramiento de una insuficiencia cardiaca preexistente, embolia de pulmón e infarto agudo de miocardio entre otras.

El mecanismo de daño cardiovascular del COVID-19 es variado y su aparición ocurre en 7-17% de los casos, siendo esto mayor en las formas graves (22% de los internados en UTI y 55% en los fallecidos).

Esta asociación letal además se pone de manifiesto por el aumento de la mortalidad cardiovascular reportado por registros recientes americanos y europeos de la mortalidad cardiovascular en pacientes no infectados y una disminución de las consultas a los servicios de emergencias.

Las intervenciones cardiovasculares se redujeron notablemente al tiempo que las angioplastias coronarias primarias (en el contexto de Infarto) se redujeron en 40% en España.

En un reciente metaanálisis realizado en Hong Kong demostró una disminución en el tratamiento de emergencias cardiovasculares y en los que asistieron prolongaron notoriamente los tiempos de atención (inicio de dolor a primer contacto medico de 82 min paso a 318 min durante la pandemia) lo que origina aumentos en la mortalidad, insuficiencia cardiaca, Shock y complicaciones mecánicas del infarto.

La principal hipótesis radica en que el temor al contagio genera la falta de consulta y la complicación eventual que puede ocasionar la muerte o un empeoramiento de la calidad y expectativa de vida para muchas personas.

En este sentido el CACI (Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas) y la iniciativa STENT SAVE LIVES Argentina, están llevando a cabo una encuesta nacional con el fin de determinar esta merma en la atención cardiovascular en nuestro país y en su evaluación inicial se observo la disminución de un 48% de las angioplastias en infarto en el periodo 20-31 de marzo en comparación con igual periodo del año anterior y de 68% desde el comienzo de la pandemia.

La mayoría de las intervenciones cardiovasculares habitualmente se realizan de forma programada y solo un pequeño numero de ellas se realizan de emergencia, pero estas intervenciones se realizan con el fin de mejorar la calidad de vida y corregir condiciones que ponen en riesgo la vida y el hecho de postergarlas puede generar muertes, internaciones recurrentes o transformar pacientes programados en futuras emergencias que van a requerir intervención de emergencia durante el pico de infección en nuestro país.

Es por eso que desde el servicio de cardiología Intervencionista del centro Medico San Lucas recomendamos a todas las personas a que ante la presencia de síntomas cardiovasculares consulten al centro de salud mas cercano, les recordamos que existen protocolos de atención que hacen que su consulta sea segura, les sugerimos que su cardiólogo sea quien decida si es seguro postergar una intervención y que continúen tomando su medicación de forma habitual.

Los comentarios están cerrados.

  • Centro Médico San Lucas

    Urquiza 513
    Gualeguaychú, Entre Ríos
    CP 2820
    Teléfono:
    (03446) 430500

  • AMP

    25 de Mayo 528
    Gualeguaychú, Entre Ríos
    CP 2820
    Emergencias:
    (03446) 433133

  • Mapa