21 de septiembre: Día mundial del Alzheimer

Por el Dr. Julio César Zarra

  • Fundador y presidente de la Asociación de Lucha en la Enfermedad de
    Alzheimer (A.L.E.A.)
  • Médico Especialista Jerarquizado en Psiquiatría y Psicología Médica, en
    Psicología Clinica y en Neurociencias.
  • Investigador principal y Coordinador en Estudios de Investigación Clinica en
    Psiquiatría y Neurología.
  • Miembro Fellow de la American Psychiatric Association, de la Asociación
    Internacional de Psicogeriatría, del Colegio Europeo de
    Neuropsicofarmacología, de la Federación Mundial de Alzheimer.
  • Ex Docente de la Universidad Nacional de La Plata.
  • Ex Jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Italiano de la Plata.

En el año 1994, la Alzheimer’s Disease International (ADI) en conjunto con la Organización Mundial de la Salud (OMS) establecieron al 21 de septiembre como el “Día Mundial del Alzheimer». Un día emblemático donde se proclama la lucha mundial contra esta importante enfermedad cerebral, que hoy ya tiene una dimensión epidémica. Posteriormente, en 2007, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, mediante la Ley N° 2.552, promulga la «Semana de Prevención y Detección Precoz de los Trastornos de la Memoria»(3° semana del mes de
septiembre).

Hoy la enfermedad de Alzheimer constituye el 70 % de las Demencias, con proyecciones al futuro de índices alarmantes en todo el mundo.
El Alzheimer es una cruel enfermedad cerebral, de origen neurodegenerativo y con una preponderancia hereditaria, que se presenta únicamente en personas mayores, con una evolución progresiva y un curso muy desfavorable sin el tratamiento específico.
Es una enfermedad neurodegenerativa cerebral, es decir que comienza afectando a las neuronas del cerebro, “degenerándolas”, es decir deteriorándolas hasta destruirlas, mediante el acúmulo de unas proteínas anómalas dentro de la célula cerebral, que la van transformando y van haciendo perder sus funciones hasta matarla por completo.

EDAD DE PRESENTACIÓN
La presentación mas frecuente es la forma clínica “tardía”, a partir de los 65 años de edad. La forma de comienzo “temprana”, antes de los 65 años, si bien es la menos frecuente, los estudios epidemiológicos actuales demuestran que
la edad de presentación es cada vez menor. Y lamentablemente su pronóstico es tanto más grave cuanto más joven sea su comienzo. Y al revés, más benigno es su curso, cuanto más mayor sea en edad la persona que la padece.

MANIFESTACIONES INICIALES
Generalmente puede comenzar con una gradual disminución de la memoria, que puede terminar con la total pérdida de la memoria y la destrucción de todas las funciones psíquicas de una persona. También, aunque es menos frecuente, puede comenzar con la afectación de otras funciones cerebrales, como la disminución de la atención, o la dificultad para realizar tareas de la vida cotidiana, primero tareas complejas, luego las tareas más simples.
También puede comenzar expresándose con una importante lentitud en el curso del pensamiento, en la asociación de ideas, en la forma de hablar. Aunque es el déficit en la memoria su forma de manifestación inicial más
común.

EVOLUCIÓN Y SÍNTOMAS
Su evolución es siempre desfavorable, en forma gradual, con un empeoramiento progresivo, en que se va alterando la conducta, las percepciones, las emociones, transformando así, sustancialmente la personalidad y deteriorando todas las las capacidades intelectuales, para terminar aniquilando el aparato psíquico, hasta convertir a la persona en un ser
desvalido y sin autonomía alguna. Así el enfermo deja de poder pensar, hablar, atender, recordar, actuar y hasta deja de interesarse por alimentarse.
Sufrir Alzheimer y estar abandonado a su evolución, sin tratamiento adecuado o sin respuesta al tratamiento, suele ser mucho peor que la muerte misma.

PRONÓSTICO
Hoy sabemos que la enfermedad de Alzheimer ha superado a la patología cerebrovascular (ACV) como la tercera causa de muerte. Y para el año 2050 las proyecciones indican que sobrepasará al cáncer.

O sea que si tenemos en cuenta las cifras que nos arrojan los estudios epidemiológicos, deducimos que
el número de demencias se duplica cada 5 años, lo que nos lleva tristemente a considerar que estaríamos en presencia de LA NUEVA EPIDEMIA DE ESTE SIGLO XXI.

CONCLUSIONES
El desafío por combatir esta cruel y devastadora enfermedad, para disminuir su presentación, es no solo de la comunidad médica y de los profesionales especialistas en Neurociencias, sino que es en realidad de toda la sociedad
entera. La enfermedad de Alzheimer es hoy uno de los problemas de Salud Pública mas importantes en el mundo, por lo que la responsabilidad por combatirla e intentar prevenirla, no es solo de las autoridades gubernamentales y médicas, sino también de cada uno de nosotros mismos, como integrantes de nuestra sociedad.

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